Por Phillipe Truan
Hace unos siete años descubrí la música electrónica. En esos entonces vivía entre la India y Paquistán y el espectro musical que yo manejaba, estaba ligado exclusivamente al Rock. Me desvivía por grupos como Metallica, Slayer, Rush, White Zombie, Iron Maiden, etc.
Cuando tenía 13 años, mi primo de 18 en ese entonces, me regaló un Cd de Ozzy Osbourne. Ese verano descubrí lo que era el Rock y podría afirmar el día de hoy que junto con el Rock, comenzó mi adolescencia. La música comenzó a ser una parte muy importante de mi vida, no es como si antes no lo fuera, pero se volvió distinto. Influenció mi discurso, mi manera de vestirme y ocupaba mis horas vibrando al son de las guitarras, bajo y batería. Así fue hasta que conocí a Slayer, grupo que en definitiva sería mi fetiche por un par de años. No escuchaba otra cosa que no fuera Slayer, tenía todos sus álbumes, poleras, Bootlegs, posters, etc. El año 98 cuando vinieron a Chile, creo que fue una de las experiencias más fuertes que he vivido hasta hoy, sentía que estaba en un sueño, fue la culminación de mi relación con la banda.
Poco a poco me fui abriendo a nuevas posibilidades y descubrí que había más, así comencé a escuchar a Metallica, Iron Maiden, Megadeath, Sepultura, Black Sabbath, Rush, etc. Me di cuenta que había algo especial en cada una de las grandes bandas del Rock, hasta comencé a escuchar Punk, gracias a grupos como The Exploited, Sex Pistols, Ramones, Dead Kenedys, Misfits, etc.
El 2000 me fuí a vivir entre la India y Pakistan. La soledad de lugares tan distintos y extraños me llevó por nuevos caminos. En donde aparecieron diferentes estilos musicales.
El cambio fue radical, comencé escuchando hip-hop en fiestas para luego descubrir algo que cambiaría mi espectro musical diametralmente, el Trance. Solíamos encerrarnos en una pieza alrededor de 10 personas, luces apagadas y un generador de visuales llamado G-Force que en la época era furor, junto a los beats del Goa y Psytrance. De esta forma descubrí la música electrónica, a través de sus vertientes más psicodélicas, jamás me ha gustado esa parte dance asociada al Eurobeat tipo Ibiza, hasta el día de hoy no me entra.
Al llegar a Chile y específicamente Punta Arenas, el Trance lo reservé para mis viajes privados ya que luego de organizar dos fiestas Trance, el total y absoluto fracaso de mi empresa me llevaron a pensar que quizás en Punta Arenas la audiencia no se encontraba preparada para ese tipo de sonidos.
Es en Santiago donde me encuentro con una escena electrónica y luego de años de ser un receptor, las estrellas se alinean en mi favor y tengo la oportunidad de aprender a manejar las tornamesa. Ya por estos tiempos he cambiado y si bien aún disfruto del Trance, me fui acercando hacia el lado más minimal y techno. Creo que soy parte de aquellos que desembarcamos del rock al mundo de los sintetizadores y máquinas, una herencia que vienen de bandas como pink Floyd o kraftwerk. En el fondo, creo que no existe una diferencia esencial entre el Rock y la electrónica, el techno y el minimal vienen de un underground que está volviéndose cada día más mainstream, así como el Rock en las décadas de los 70 y 80. Las tendencias son cíclicas, van y vuelven, pero vuelven transformadas y evolucionadas, se nutren de su entorno, de la tecnología y dialogan con sus pares que de cuando en cuando, se retiran a sus cuarteles de invierno.
TE INVITO A QUE NOS CUENTES TU EXPERIENCIA COMO TE ACERCASTE A LA ELECTRÓNICA