Articulando la electrónica en Chile

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Capítulo (1)

Era Noviembre de 1994 y en el extremo Norte de Chile, específicamente en la primera región se daba un acontecimiento natural de trascendencia internacional… un eclipse de sol, la naturaleza se confabulaba junto a los paisajes y cielo eternamente despejado de Putre para hacer de ese lugar el epicentro de un hecho que a miles de personas les llamaría la atención.
Era un Jueves 03 de Noviembre y los seguidores de la música electrónica decidieron convertir el eclipse en un hito, algo así como el antes y el después de esta cultura emergente, reconocida posteriormente como la electro cultura.
Participaron en la Rave (nombre genérico dado a las fiestas de esta índole) del eclipse d.js. como Jonh Aquaviva, Ritchie Hawtin, Ricardo Villalobos, Derrick May, Pascal, Siddhartha, Adrián, entre otros. Evento que fue auspiciado por Pash una marca de ropa alemana, en donde se pretendía entrar en vigilia y esperar el oscurecimiento al ritmo de los sones traídos de indistintas latitudes del Planeta.
En la Rave montada en la Isla del Alacrán en Arica. La primera noche no alcanzaron a llegar más de 100 personas, la amplificación fallo, el generador presento problemas y la prensa local calificó al evento como un rotundo fracaso. El débil espectáculo comenzó como a la una de la madrugada, y para el desconocimiento del periodista del Diario La Estrella de Arica, quien describía con propiedad y desconocimiento de causa, (entregando una apreciación que lo hacia quedar como un ignorante frente al tema), ya que afirmaba que la música era monótona, repetitiva y las pocas mujeres y hombres presentes bailaban sin pareja; lo que según éste, demostraba la poca seriedad con que se desarrollo estos espectáculos… lo que desconocía el periodista de aquel medio, que la electrónica y sus diversas corrientes musicales dan para que la gente baile sin pareja y los sones que salen desde las tornamesa muchas veces son monótonos y repetitivos.
Luego de esta actividad, sin duda se creo una suerte de mito que el tiempo y los más cercanos a esta corriente musical entraron a califica como un punto de partida de la cultura electrónica nacional.
Ya se desarrollaban fiestas indistintas como las Spandex (fines de los 90), barracudas (92), corriente alterna (93), distrito distinto (93), background (94), avanzada multimedia en el teatro esmeralda (94), frontera final (95), y muchas otras pequeñas producciones que se pierden en el relato y el recuerdo.
Dejemos de lado por un momento este tipo de fiestas y otros que poblarán los próximos escritos y adentrémonos en el recuerdo, en la historia de esta corriente musical y sus primeros pasos en Chile, en donde encontraremos al Profesor de la Universidad de Chile y miembro de Radio Chilena, don Juan Amenabar, quien ya a fines de los años 50 almacenaba ruidos, creados para los Radio-Teatros, proyectándose en el tiempo, aseguraba que llegaría un día en que ese tipo de sonidos que podían resultar hasta molestos, se convertirían en una melodía audible en el futuro, el aseguraba que alguien probablemente tomaría los ruidos ambiéntales, los pondría en una especie de licuadora y lograría un producto que sin duda sería considerado melodía de ciudad.
Sin duda Personalidades como Juan Amenabar y otros mutantes de antaño lograron descubrir lo que Mozart habría abrazado como una forma diferente de hacer música… es probable que si un purista lee este escrito, ya por el hecho de mencionar al Maestro, se le engrifen los pelos; pero acaso la música que es considerada extraña, poco digerible y hasta inadecuada, es justamente la que en tiempos posteriores imponen los cambios de las corrientes culturales.
Pensemos en el Vals, el Tango, El Charlestón, el Rock y cuantas acciones musicales que en un momento de la historia han sido pensadas incluso como expresiones satánicas que solo mentes torcidas pueden dar vida y lograr inspiración. ( Continuará)…

Discrimi-nación – Nicolas Copano / Nación Domingo

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Son las 11 de la noche y Roú está sentada frente a mí en un sushibar. En una pantalla están pasando esos programas que a mí tanto me gustaría hacer, cuando esté más viejo, en el VH1. La cocina y el plasma son lo único que ilumina el lugar. Discutimos por qué la tele es tan mala y, como escribió Gumucio esta semana en “The Clinic”, tan pinochetista.

Aquí funcionan los mismos patrones de segmentación que en otros lados. Tenemos los mismos celulares e incluso mejores, porque aquí se experimentan plataformas y podemos endeudarnos tan fácil y estúpidamente como en el primer mundo. Lo de la crisis subprime perfectamente podría pasar por acá, ¿no?

Y ahí me empieza a dar el dolor de guata típico de cuando te das cuenta que estás discutiendo con el aire, por que Roú no va a poder cambiar nada. Tiene 17 años y se va a estudiar a Buenos Aires. Sacó buen puntaje en la PSU. No es que ella no sea importante, lo que pasa es que, como me acostumbraron toda la vida a esa frase tan chilena de “si no le gusta, váyase”, que a veces se me quitan las ganas de discutir.

Leía espantado una nota, en lo que queda de la “Zona de Contacto”, donde Zikuta, connotado miembro de la movida electrónica local, explicaba por qué habían cancelado el Love Parade. Uno de los motivos, decía, es que, como el evento intentó emular el carácter integrador que tiene la versión original en Alemania, terminó resultando muy C3.

Sí, tal como lo lee: usted es demasiado C3, así que no tiene derecho al carnaval, a menos que sea encerrado en un galpón sudoroso. Y eso no es lo peor: peores son las críticas del mismo público al evento. Estoy de acuerdo en que cada vez hay más asaltos y cogoteos en las celebraciones públicas. El gusto por el boicotearnos a nosotros mismos no nos deja pasarla “en buena”.

Pero de ahí a que “hay puros maricones, y como todos los maricones son drogadictos nos van a matar a todos”, como argumenta un puñado de homofóbicos e intolerantes, es como mucho. ¿Cómo se puede interpretar que acusen a los organizadores de ser “hijitos de papá?”.

Un compatriota, desde el extranjero, se sorprendía de tanto desprecio a la cultura. Y es que a muchos no nos gusta ni nuestra propia cultura originaria; Arauco parece tan lejos, tan menor frente a los dramas de la prensa del corazón. No somos nación: somos discrimi-nación. Odiamos a los que no son como nosotros; los adolescentes son todos pokemones, ergo, despreciables.

Esta semana, Canal 13 mostró cómo los pendejos eran violentados por skinheads en el bandejón de la Costanera. Pero nadie se preocupa. Los alcaldes siguen pensando en su reelección. La prensa acusa a los niños por borrachos y los culpa por estar ahí. A todos ellos les gustaría que las plazas estuvieran limpiecitas y vacías. Somos tan mediocres. Tan de mierda, hermano.

Roú esta haciendo un documental sobre derechos humanos y no se quiere ir sin entender por qué los diarios no publican sus cartas reclamando por lo que es decente y justo. Yo le digo que no se amargue, que ponga en internet lo que siente y no pierde nada.

“¿De qué tienen tanto miedo?”, pregunta. De darse cuenta que son iguales al resto. Tanto chauvinismo, tanta defensa del orden y los valores. Y sólo es el miedo a que las cosas cambien. Pero va a pasar. Tiene que pasar. No podemos seguir sumidos en tanto egoísmo

Me flipa la vida. Desde Barcelona – Paz Pedreros

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La gente en las discotecas me pregunta siempre si me drogo. Les parece imposible que yo tenga ganas de salir, de saltar; energía, después de ciertas horas. Y es divertido porque depende dónde estés la gente no sabe cómo preguntártelo; usas sustancias? llevas algo más en el cuerpo que la coca-cola y el jack daniels?, te apetece algo más?,… No, no me hace falta. No de mojigata, ya he probado mucho y me he metido mucho, en variedad y cantidad; lo he disfrutado y ha sido una experiencia noble, notable, buenísima, hay una época en tu vida que es aquella. La del coqueteo con las drogas. Llámense tabaco, alcohol, maría, hachís, ácidos, pastillas, eme, cristal, fatu,… Y todos pasamos por ella, la época del gallito, de quién ha sido más osado, quién se ha colocado más,… quién gana. Porque hay ganadores y perdedores.

Los ganadores somos los que sabemos salir del juego. Los que luego no dejamos de salir de noche porque “nos liamos”. Los que podemos pasar de meternos nada en el cuerpo porque no nos hace falta. Y ojalá fuese igual para todos, pero siempre vemos como muchos se van quedando en el camino. Llámalo debilidad, llámalo necesidad, llámalo como quieras. Llámalo estupidez. Principalmente estupidez. No tiene otro nombre. La necesidad de drogas no es cierta, es creada por la tontería del que cree que necesita algo. Nunca la necesitó antes, no? no tiene ninguna enfermedad que dependa de la administración de ciertas sustancias, es pura estupidez. Puede que yo suene un poco dura, pero es que no admito excusas. Odio las excusas.

Cuando mis amigos llegan a Barcelona me los llevo de fiesta, les enseño lo que hay por aquí, y cuando ya muy entrada la mañana salimos a la calle y nos ciega la luz del sol, les digo que en éste sitio no hay límites. Acá puedes ser todo lo que quieras ser. Puedes drogarte todo lo que quieras, puedes ser un perdido en la vida, puedes ser incógnito, pasar desapercibido, la gente te va a obviar. Ya puedes estar tirado en la calle con un shock tóxico que puede que nadie te ayude. Y también puedes ser un profesional, de éxito, en lo que quieras, puedes ser el Rey, puedes ganar dinero y puedes perderlo todo, puedes tener un piso guapísimo y puedes vivir en un agujero. Tú decides.

Las reglas las pones tú, has de ser listo, precavido, inteligente, estás solo, has venido y te irás solo; lo que llegues a ser sólo depende de ti. Puedes ganar y puedes perder. Aquí, o allí donde estás tú. Como en cualquier otro lugar del mundo.

LOVE PARADE Y LA MANO INVISIBLE – entrevista dada a zona.cl Por Vadim Vidal

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El fin de semana pasado debió haber sido la Love Parade, la mega fiesta electrónica que se realizó el 2005 y el 2006 en Santiago, la misma que hizo bailar en la calle a 180 mil personas. Pero se canceló. ¿Por qué? La gente que la organizaba dice que las grandes marcas no quisieron auspiciarlo. Porque era muy popular, muy C3, muy flaite, muy lleno de gays. Hablamos con Carlos Latorre, alias Zikuta, el hombre que trajo la fiesta a Chile y que la sepulta en esta entrevista.

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ADIÓS CARNAVAL
Zikuta está chato. Muy chato. Acaba de perder por segunda vez consecutiva, la posibilidad de realizar lo que él llama “el carnaval que Santiago nunca tuvo”. La Love Parade, la fiesta electrónica hiper masiva que se realiza en Alemania y que Euphoria, el colectivo de música electrónica que encabeza desde hace 13 años, importó en 2005.
Zikuta está raja. Cansado con todo y de todos. Acaba de perder, y está tragándose esa derrota de un modo lento que le raspa la garganta y lo tiene atorado. Por eso dispara sin filtro en esta entrevista.

¿Es verdad que las empresas no los querían auspiciar por ser muy populares?

“Había una constante de que algunas marcas importantes no quisieron nunca apoyar este evento. Marcas de telefonía celular, no las marcas de los equipos, sino los operadores. Y es contradictorio, porque ellos están metidos en la electrónica o pretenden estarlo. Bueno, metidos siempre y cuando haya una elite dentro de la fiesta”.

Te lo decían en las reuniones ¿”queremos auspiciar una elite”?

“No, pero es ridículo que quieran auspiciar una fiesta en Espacio Riesco para cinco mil cabros chicos y no una fiesta con artistas del mismo nivel, para 400 mil personas en la calle, donde el efecto mediático es mil veces más potente, donde adquieren una mayor trascendencia, donde sus marcas adquieren otros valores que no pueden tener en una fiesta para grupos pequeños”.

Pero en las reuniones, ¿qué te decían?

“Había empresas donde la Gerencia de Marketing tenía prejuicios, porque había mucho C3, C4 y que eso era un público muy ordinario”.

¿Te lo decían así literal?

“Así literal. U otros, como algunas marcas de cerveza, que decían que iban a ir muchos maricones”.

¿Literal también?

“Sí, literal. Pero siempre diciendo ‘no me entendai mal, porque yo soy súper moderno, soy súper de avanzada, pero no puedo porque imagínate lo que me puede pasar a mí’”.

¿Y por qué crees que pasaba eso?

“Porque somos racistas. Ya no clasistas, racistas no más. Porque si te mueves en un grupo social donde el 80 por ciento de tus amigos son de ojos claritos y no querís auspiciar a un grupo donde el 100 por ciento es moreno, ya no pasa por la clase social, pasa porque ‘como que son feos los weones’”.

¿Cuánto cuesta financiar la Love Parade?

“Entre 120 y 150 millones de pesos”.

¿Cuándo te diste cuenta que no iban a completar la plata que necesitaban?

“Es que no le puedo echar toda la culpa a las marcas. Esto pasa también por la cancelación del evento del año pasado por parte de la Intendencia. Después de eso las marcas fieles a Love Parade se preguntaron qué seguridad pueden tener de que no vuelva a pasar lo mismo. Entonces está también el tema de qué garantías te da el gobierno, la Intendencia, de que eso no va a volver a pasar”.

Rebobinemos. La primera Love Parade se hizo en el circuito Bellas Artes. Según Carabineros acudieron 80 mil personas. Y, subrayen esto, no hubo incidentes. El 2006 fue en grande: ocuparon la Alameda. Parte policial, 180 mil personas. Subrayen de nuevo, sólo incidentes menores.

Todo bien hasta ahí. Llega su versión 2007 y dos semanas antes de que se realizara, Euphoria cita a conferencia de prensa para acusar que la Intendencia Metropolitana les impide hacerla ese año. ¿La explicación?

Zikuta: “El Ministerio del Interior avisó que nunca se le había pedido permiso para hacer la fiesta. Trabajamos siete meses, hicimos tres planos de lugares distintos de la ciudad donde podía realizarse, teníamos la firma del Intendente, que era Víctor Barrueto, pero el Jefe de Seguridad, que era la persona con la que nos entendíamos en la Intendencia, nunca presentó los papeles.

Después de la conferencia que dimos, la Intendencia sacó un comunicado diciendo que estábamos mintiendo, que estábamos desfinanciados. Y resulta que una semana después echan al Jefe de Seguridad que nos había cancelado la Love Parade. Y al tiempo se va el Intendente”.

¿Fueron incompetentes?

“Mira, te lo voy a metaforizar: cuando yo le cuento esto a un amigo argentino, el me dice que si hubiera sido allá, él habría entendido la señal al tiro: “Quería plata”. Así me dijo: ‘En mi país es muy claro, cuando un funcionario público no hace lo que debe hacer, te está dando la señal que necesita que le pagues para que se hagan la cosas’.

Él me contaba que allá ellos tienen en el presupuesto cuánto le pagas a la policía, cuanto a los funcionarios municipales, etc. Así lo ve él. Como lo veo yo, creo que el pobre señor fue incompetente”.

EL CORTO VERANO ELECTRÓNICO

Hace dos años hicimos un reportajesobre la escena electrónica nacional, a propósito de la segunda Love Parade. Ahí mostramos los distintos grupos y tendencias que existen, a través de los grandes festivales y las productoras detrás de ellos

Era la época en que cualquier evento, fiesta, lanzamiento, restaurante o comercial que quisiera dárselas de “cool”, ponía electrónica de fondo. Esa vez hablé con Zikuta también. Salía sonriente en las fotos, fuimos al bandejón central de la Alameda donde me mostró los tramos por donde iban a pasar los carros. Estaba muy ansioso y entusiasmado. Pero de dos veranos a la fecha, las cosas han cambiado.

Como que la electrónica declinó definitivamente desde el 2006. No sé, Mutek es cada vez más chico, es Micro Mutek de hecho.

“Micro Mutek no existe. Hablemos las cosas como son, hay cosas que se hacen con mucho esfuerzo y no funcionan. Y hay eventos que están tan mal hechos que no puedes esperar mejores resultados… Mira, ahora último la gente de Micro Mutek nos llamó para preguntarnos sobre quién de la Municipalidad los podía recibir, para pedir permiso para hacer la fiesta. Una semana antes”.

Creamfields también anda a los tumbos

“Fue surrealista cuando trajeron a Catupecu Machu, un grupo de rock, fue un parche, una medida de emergencia muy extraña. Pero con sinceridad lo digo, por suerte va a seguir existiendo StreetMachine. Gracias a Dios van a seguir habiendo fiestas de ellos y quizá ninguna más, porque ellos tienen las lucas. Puede sonar irónico, porque si las marcas no quisieran auspiciar a los hermanos Morrison, la gente que le gusta la música electrónica en este país estaría súper cagada”.

Con lo del caso de Paul Morrison parecía que se acababan ellos también.

“Es loco, porque públicamente se le juzga a él por ‘estar metido’ en temas de drogas —que es penca, porque siento que lo están tratando de perseguir de alguna manera—, pero no hay ni un reparo de las marcas en seguir apoyándolo. Y es raro porque acá si apareces vinculado de alguna forma a la droga, te hace la cruz todo el mundo”.

Morrison es hijo de la diputada Cristi, tú eres hijo del ex diputado y ex Subsecretario Juan Carlos Latorre, ¿no te sirve ser un “hijo de…”?

“Me sirve pero también me perjudica mucho”.

¿Cómo?

“Porque si tuviera el apellido Morrison, tendría el auspicio de Entel. Pero soy Latorre y no me lo dan. A nosotros ellos no nos reciben en reuniones para presentar nuestros proyectos. A lo más una vez nos pusieron a un alumno en práctica. ¿Tú crees que eso es casualidad?

Mira, creo que también pasa porque la derecha de este país no quiere auspiciar cosas públicas porque detrás está el gobierno autorizándolas. O sea la torta está tan dividida, que muchos gallos de empresas grandes deben decir: “si yo auspicio a estos gallos, voy a estar al lado del logo de la Intendencia y del gobierno regional, entonces voy a aparecer como que ellos están haciendo esta weá”.

ZIKUTA EJECUTA

Dices que Love Parade no era un evento de música electrónica, era un carnaval para la ciudad.

“Sí, era un momento de terapia. Porque si eres de Las Condes y saliste del Colegio Alemán lo más probable es que tus amigos sean de ese circuito. Y no vas a conocer a alguien de Conchalí porque posiblemente no vas a necesitarlo. En Santiago ya no hay barrios donde conviva gente de distintos estratos sociales. En Love Parade confluían todos, te encontrabas con gente de otra cultura, identidad y educación. Eso es muy sano, porque te juntas a bailar con gente sin prejuicios, sin resentimientos.

Por otro lado, si transformas a la Alameda en una pista de baile, ya no va a ser para ti solamente la calle en que bajabas a estudiar a calle República. Es tu casa, es el living donde hiciste una fiesta con los amigos. Entonces empiezas a querer ese lugar, sientes que verdaderamente es tuyo, porque lo puedes ocupar con libertad”.

Igual los espacios públicos ahora se ocupan más. En el Forestal la gente se reúne.

“¿Y te consta que no los echan? Yo viví en el Parque hasta hace dos años y me consta que los pacos echaban a la gente en mala onda.”

Pero meter 200 mil personas en la Alameda es distinto, se necesita una autorización.

“En este país, sí”.

¿En Alemania no?

“Probablemente sí, pero con una diferencia, en Alemania el derecho a reunión está garantizado constitucionalmente. Si tú tienes la capacidad de hacer un evento masivo, nadie te lo puede prohibir. Pero acá te lo puede prohibir un alcalde si quiere. ¿Por qué crees que no la pudimos hacer en Providencia?”

¿La iban a hacer ahí?

“Nosotros considerábamos mucho más lógico el circuito que va de las Torres de Tajamar a la Plaza Italia porque hay un bandejón central que es un súper parque para que la gente se pueda quedar bajo la sombra. Pero Labbé nunca quiso. Y se opuso bajo el subterfugio de impedir propaganda callejera en su comuna.

¿Sabes lo que pasa? Es que estamos enfermos como sociedad. Santiago está enfermo. Nos enseñaron durante toda la dictadura que cualquier cosa que ocurriera en la calle iba a ser nefasto para nosotros”.

Tienen la franquicia de Love Parade por cinco años. ¿La van a hacer el próximo?

“No creo. Porque hay que agregar un tercer elemento. Algo que para mí es fundamental y tiene que ver con la idea de pertenecer a un grupo que dice sentirse dentro de la música electrónica. Para la Love Parade del 2006, la que no se pudo hacer por el tema con la Intendencia, iban a tocar 120 Djs chilenos. Pasó lo que todos sabemos y no sé si más de diez personas nos llamaron para solidarizar con nosotros, nadie más de “la familia electrónica chilena” lo hizo…

“Nos dejaron solos. ¿Tú crees que los que tenían programas de radio hicieron algo para decir lo que estaba pasando? ¿Tú crees que alguien fue a reclamar a la Intendencia? Entonces para qué. Para qué seguir”.

Yo creo que la gente que fue a las dos Love Parade está dispuesta a ir de nuevo.

“Sin duda. Pero a todos esos 200 mil que fueron les voy a mandar un mensaje en esta entrevista: son unos cobardes”.

¿Por qué?

“Porque nos abandonaron. Yo no vi a ninguno reclamando. ¿Dónde están las cartas al director?, ¿la gente reclamando en los medios de comunicación? Son todos unos cobardes”.

¿No es como mucho?

“Lo que pasa es que la gente de menos de 35 todavía estamos acostumbrada a que nos pasen a llevar nuestros derechos. Yo no se cómo Santiago no ardió como Roma después del Transantiago. La gente sigue tranquila”.

¿La Love Parade se acabó para siempre?

“¿Pero por qué tenemos que hacernos cargo nosotros? Si no somos Supermanes. Eso me da rabia, “oye hagan la Love Parade”, bueno hazla tú. Que el que lea esta cuestión se inspire y haga cosas. Si no nos acompañan las marcas, ni el país, ¿por qué tengo que seguir trabajando? ¿Por fama? ¿Por ego? Mejor me dedico a ganar plata”.

Leí que tienes una productora con tu hermano, que hacen fiestas para colegios que quedan del Apumanque para arriba.

“Por supuesto, si ya aprendimos el juego. Y me auspicia Movistar, Nokia, Motorola y Jumbo. ¿Qué querís que haga? ¿Que me dedique a hacer fiestas electrónicas?”.

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EL KARMA

payo.jpg Payo Sochting

Estoy seguro que has escuchado la canción de Culture Club “Karma Chamaleon”, pero ¿le has puesto atención a su significado? Mientras estás en la Tierra, vives en un mundo de reencarnación que es gobernado por la ley del Karma. El Karma comienza a impulsarte como Alma en un viaje personal por el Universo, y termina cuando alcanzas el estado de iluminación (conocimiento) y te das realmente cuenta que esta realidad física, y el mismo Universo, son solamente una ilusión, cuando alcanzas un estado de conocimiento y entiendes que hay solo una esencia que lo penetra todo, y que esa esencia o conciencia ¡eres Tú!
Entonces ¿qué es el Karma y cómo funciona? Mientras estás en la ilusión tienes un alma. Esta alma vive vidas pasadas, presentes y futuras. Para crecer en amor, alegría y conocimiento te reencarnas en una serie de cuerpos físicos con el fin de experimentar existencias distintas. Este camino lleva a la experiencia de ser de ambos sexos, de todas las razas, religiones y etnias a través de muchas vidas. En términos simples, el Karma puede ser descrito por la frase bíblica: “Así como siembres, cosecharás”. El Karma es la principal causa y efecto, acción y reacción, justicia cósmica y responsabilidad personal total. Trae tanto ‘buenas’ experiencias como ‘malas’ – una deuda debe ser pagada y una bendición premiada.
Aunque muchas veces se “sienta” como un castigo, el propósito del Karma es enseñar a no castigar. Nuestra manera de aprender es, casi siempre, a través de soportar el mismo tipo de sufrimiento que hemos inflingido a otros, y también reexperimentar las situaciones hasta que aprendemos a cambiar nuestros pensamientos y actitudes.
Todos estamos aquí para aprender lecciones como seres espirituales en forma humana. Estas lecciones están diseñadas para ayudarnos a crecer a mayores niveles de amor, alegría y conocimiento. Nos enseñan nuestra verdadera naturaleza de amor.
Donde no elegimos el amor, no perdonamos, enseñamos tolerancia o mostramos compasión, el Karma interviene para ponernos de nuevo en el camino de estas lecciones. La única manera de alcanzar un estado de balance kármico es, simplemente, ser amor. Antes de encarnarte en tu personalidad presente, accediste a ponerte en el camino de todo lo que necesitas aprender. Una vez que llegas ahí, accedes a olvidarlo. El Karma es impersonal y tiene el mismo efecto para todos. Es completamente justo en su funcionamiento y es predecible – “Trata a los otros como te gustaría que te trataran” es una manera de asegurar paz y tranquilidad tanto en tu vida como en la de con quienes tienes contacto. La ley del Karma es predecible – “Así como siembres, cosecharás”, ¡lo que te sucede es el resultado de lo que le has hecho a otros!
El Karma te da oportunidades para convertirte en una mejor personal y para aceptar la realización de que eres el dueño de tu propio destino a cada momento.
La meta del Karma es darte todas las experiencias que necesitas para evolucionar a mayores niveles de amor, alegría, conocimiento y responsabilidad. El Karma enseña que eres totalmente responsable de las circunstancias de tu vida. Te mantiene en el camino recto y estrecho hasta que has dominado tu vehículo y eres capaz de manejarlo solo libremente. Una vez que entiendes que eres el dueño de tus propias circunstancias y que todo lo que experimentas es un resultado directo de tus acciones pasadas debido a tu manera de pensar y tus respuestas emocionales, puedes sobreponerte a sus efectos negativos creando solo ‘buen’ Karma.
El Karma nos obliga a mirar más allá de nosotros mismos (unidad) para que podamos vernos como realmente somos, Enteros, Completos y en Uno con todo. Una vez que nos entendemos verdaderamente, somos capaces de ver nuestra divinidad y nuestra unidad con toda la vida.
Creer en el Karma y entender su funcionamiento te va a llevar a una vida de dicha. Solo tus propias acciones pueden entorpecer tu camino. Viviremos bajo el manto del Karma hasta que llegue el día en que nos liberemos de nuestras auto impuestas cadenas de limitaciones y comprendamos realmente que y quienes somos. Así que, hasta ese día ¿por qué no crear para nosotros experiencias maravillosas “tratando a los otros como nos gustaría que nos trataran a nosotros”?.