
Con una convocatoria de más de 16,000 personas, se celebró la última parada rave milenaria de Santiago. El encuentro gratuito, organizado cada diciembre por Euphoria, duró cerca de 12 horas y contó con una veintena de DJs de Techno, House y Drum and Bass, entre otros estilos..
A las cuatro de la tarde en el Parque O’Higgins, y a pesar de los más de 30 grados de temperatura, cerca de ocho mil personas seguían el ritmo de los beats en la sexta versión de la ya masiva Open Rave, organizada cada diciembre por el colectivo de DJs y productores, Euphoria. Las botellas y pistolas de agua refrescaban, sin preguntar, las espaldas de los asistentes más fanáticos que no se despegaban ni un minuto de las cercanías del escenario.
El encuentro, que comenzó puntualmente a las 12:30 hrs del domingo 10 de diciembre, y terminó cerca de las 23:00 hrs, vio desfilar por su stage a una veintena de DJs locales como Zikuta, Dave, Pascal, Rigo, Umaña, Uhmo, Wask y Dorian, entre otros, quienes mantuvieron despierto el entusiasmo de los dancers que no dejaron de mover el cuerpo y levantar los brazos al son de los beats de Techno, House y Drum and Bass, entre otros estilos.
La celebración tuvo como invitado especial al destacado DJ y productor chileno-suizo, Lucian Nicolet, mejor conocido en ese entorno como dj. Magi-k, quien cerró la jornada con un set más tranquilo y lúdico, deleitando los oídos de los fanáticos que se quedaron hasta el final. “Abrir espacio a una cultura, aún reprimida en Chile, con eventos como el Open Rave era algo muy bueno para este medio”, comentó Luciano, quien retornaba por esos días de Europa, para darse unas vacaciones que luego le llevarían a retomar su carrera de productor y DJ en el viejo continente.
Un verdadero carnaval electrónico
El ambiente de la parada rave hacía recordar los coloridos carnavales de febrero realizados en la cultura altiplánica. Pistolas de agua, challa, silbatos, gente bailando, disfraces y hasta máscaras de robots daban la tónica de la jornada. Un verdadero ambiente de fiesta, colores, y hasta de razas, dejaba atónitos a los comensales habituales del populoso parque de Santiago. Sin entender muy bien lo que sucedía, las familias, niños y hasta ancianos participaron igual de la celebración, ya sea bailando o como simples observadores.

Los organizadores trataron de cumplir fielmente el itinerario establecido para cada DJ, además de controlar que el desarrollo de este encuentro no fuera opacado por ningún disturbio propio de un encuentro masivo. En un momento, la guerra de las botellas de plástico, que llovían sobre las cabezas de los asistentes y alcanzaban hasta el escenario, fue frenada por el Capitán Cianuro, uno de los fundadores de Euphoria. “Si no se acaba esta peligrosa diversión”, anunció seriamente desde el micrófono, “tendremos que poner fin a la música del último open rave del milenio”.
Hace cinco años, la leyenda de la parada rave emergió desde el underground electrónico. “El Open Rave es un como un sueño cumplido”, contó DJ Zikuta, miembro fundador de Euphoria. “Nació a finales de 1995, un dia 10 de diciembre igual como este dia, pero en 1995. Con una fiesta que no reunió a más de 200 personas”, aseguró. Este primer encuentro se realizó en el Parque Forestal y fue producido junto a DJ Down, ex miembro de Euphoria. Aunque la siguiente versión rave, celebrada en 1996 en el mismo Parque Forestal, reunió a cerca de 3,000 ravers, el evento mantuvo su perfil under. Esto porque, en gran medida, ese era el tamaño de la escena electrónica chilena en ese momento. “Después, este bonito evento”, calificado así por Zikuta, “fue reuniendo a todo tipo de gente que quería involucrarse y disfrutar de la música electrónica, lo que le valió trascender a esta misma escena”. Así, las versiones ‘97 y ‘98, se realizaron en el Parque Almagro, reuniendo a 5,000 y 8,000 personas, respectivamente, convirtiendo al Open Rave en un verdadero evento masivo. Con tan alto perfil, se necesitó de un espacio mayor como el del Parque O’Higgins, lugar que acogió la versión ‘99 del rave y que reunió a unas 12,000 personas.
El Open Rave 2000 tuvo como meta principal superar la convocatoria del año anterior. Según información de carabineros, a las cuatro de la tarde el evento bordeaba las ocho mil personas, cantidad que fue subiendo mientras el calor bajaba, hasta alcanzar por sobre los 16,000 asistentes. El flujo del público no paró de circular, llegando o saliendo, durante toda la calurosa jornada.
Aún así, no se puede afirmar que todas estas personas sean ravers o seguidores de la música electrónica. En palabras de organizadores como Zikuta, “el Open Rave reúne a todo tipo de gente para disfrutar gratis de la música electrónica”. Como bien sabemos, en el parque había centenares de familias populares de pic-nic, las que quedaron invadidas y sorprendidas por el evento. Además, no faltaron los curiosos que, gracias a las previas notas de prensa de los canales de televisión nacionales, se animaron a subirse a la fiesta gratuita.
Si bien, el Open Rave ya es un evento masivo consolidado, la escena electrónica real aún esta lejos de estas cifras. Basta recordar que el último evento pagado organizado por Euphoria, “DJ Hell en Chile”, convocó cerca de mil personas en la Blondie. Mientras que el festival Earthdance, el encuentro electrónico pagado, reunió menos de dos mil personas en Isla de Maipo, a pesar de tener un line-up de 30 DJs (10 más que en el Open Rave 2000), 14 músicos en vivo y notables artistas visuales.
Lo que sí está claro es que el Open Rave ya no se hace para la cultura rave underground y tampoco representa el sentir de todas las corrientes de la escena electrónica nacional. Es sólo un sano encuentro que canaliza los deseos de miles de jóvenes por disfrutar de eventos musicales abiertos y gratuitos. Lo relevante es que lo hace con música electrónica, ofreciendo otra alternativa a los tradicionales conciertos abiertos de Rock, Pop, Hip Hop o Folclore. Esta es su real importancia, el espacio social ganado como agente difusor de varias corrientes de la cultura DJ electrónica y la dance-culture.
Esta versión fue la última Open Rave realizada en Santiago, solo se volvió a replicar en el año 2003, el día 21 de diciembre, en el frontis del Palacio de gobierno, con una presencia de público que supero las 25 mil personas en tránsito.
Luego de dos años de receso en ocupar los espacios públicos como los parques, euphoria franquicia el Loveparade Alemán y lo realizo por dos años consecutivos en Chile.
MI CARTA DE SUICIDIO
24 Abril 2008 — capitancianuro


