Más extranjeros que españoles pueden verse en las playas que hay en la ciudad de Barcelona. Todos toman sol, se bañan, conversan, con total libertad y relajo. El topless no es tema, es totalmente normal y, al contrario de lo que alguna chilena podría pensar, todas las mujeres se lo permiten, es decir: la “plana”, la de tetas caídas, la gorda, la de pechos asimétricos, la de pezones raros, etc.. Lo mismo con el famoso colaless: puedes verlo en traseros amorfos, celulíticos, estríados, caídos, fofos, gordos, chicos… Y olvídense del traje de baño! No, no!… acá todas a puro bikini, tanga o colaless… Y cada vez pienso en lo exquisito que es ver a las mujeres libres, sin traumas, sin vergüenzas… felices, con sus “huatas” afuera, cómodas consigo mismas. Y no puedo evitar compararlas con las mujeres latinoamericanas, en específico las chilenas. En Chile, sólo las regias, flacas, tienen “derecho” a usar bikini. Para qué hablar del colaless: corre 3 maratones, sube el everest, ten el culo como piedra, gana el miss reef, y sólo ahí piensa en usar uno. Porque, estimados colegas, amigos, lectores, vivimos en una sociedad “peladora”, “fijona” y “hueca”. Si a eso se le suma el argumento de que la mujer debe ser seductora, regia, digna y bla bla, nos queda claro el porqué de tanta tontera, tanta estúpida exigencia por parte de hombres y mujeres.
Acá, la chica que hace topless lo hace por una simple razón: quiere broncearse sin marcas. Punto. En cambio, una vez leí una entrevista a una argentina en Chile, que opinaba que: si no tienes algo lindo para mostrar, mejor no hacer topless… O sea, he ahí el punto: acá las mujeres hacen los que se les da la reverenda gana, y en Chile (Argentina, etc.) buscan agradar al resto. Qué onda? Parece que esto de tener mala autoestima como país va en serio! Parece que realmente vivimos buscando la aprobación de los demás, y no sólo eso, la “admiración” del resto: ella quiere ser la más “regia”, la más “rica”, la más de las más… y Él quiere tener (y mostrar que tiene) a la más “regia”, la más “rica, la más de las más… (dedito para abajo, diría Abello).
Acá he visto menos implantes… Los hay, pero menos… Y ok, cada uno haga lo que quiera. Si no tienes “nada de nada”, ponerte un poco está bien. Pero qué pasa ahora que la que ya tiene quiere más? La que ya estaba operada se pone unos implantes más grandes aún??… Qué está pasando con el valor que le damos a lo estético? y es ESO estético? Tener unas ubres enormes, tiesas? Es lo plástico, bello? Dónde quedó la naturalidad, la variedad, la delicadeza, la elegancia, cielo santo! Estamos cayendo en el show de lo grotesco. Pero eso ya da para otro comentario….
Está bien querer sentirse bien con uno mismo, y para eso, primero, hay que aceptarse Pero por sobre todo, valorarse como ser humano, que a esta tierra vinimos por motivos muchos más importantes que alimentar nuestro ego y ser del gusto de todo le mundo.
