por Paz Pedrero de Barcelona
En Europa, estamos esperando que llegue el verano. De momento el frío nos tiene un poco metidos en casa, pero algo se hace porque sin fiesta no vale la pena vivir.
Y no contenta con esperar, me vine a Chile a pillar lo que quedaba del verano aquí, y aunque me perdí de gran parte alcancé a llegar a Montemapu. Así que cogí mi mochila, mi saco de dormir y llegué a Isla de Maipo.
No había asistido antes a un evento así. Normalmente, mis festivales son de ciudad. Y encuentro que hay pocas cosas más ricas que fiestear en la naturaleza. Camping, música, actividades varias; todas relacionadas con la gente de la tierra, las culturas y prácticas de diversos grupos como los budistas o los hindúes. Había desde un carrito que vendía churros hasta un mercadillo (feria), comida básicamente vegetal y lógicamente mucha fiesta.


Entre un laberinto de carpas y asistentes, se levantaban tres escenarios, uno de Reggae/drum n’ bass (Black Music), otro de trance y psytrance y el tercero, de minimal, techno, progressive y house. Una asistencia masiva de la familia electrónica chilena consolidó el festival, y la música no se detuvo en los tres días, y bailando y pululando por los caminos de tierra, reinaba un espíritu de compañerismo y colaboración entre los carpistas amantes de la electrónica.


Entre los puntos que vale la pena destacar, está el set de nuestro inconfundible Zikuta, uno de los fundadores de euphoria o Marcos Latrach y la buenísima presentación de Karen Newman que presento temas de su autoría; el escenario espacial (con un set de iluminación notable) de la escuela de djs y Wask junto a Fabian del Piano y Francisco Ruiz-Tagle que mantuvieron un nivel de alegria y ritmo.


Por otro sector el escenario Reggae Black Music, logre presenciar a Anita Tijoux, al Dj Raff, Metahue, dj Pi… daba pena no clonarse para estar en todos los sitios.
Y de un sentido muy potente estar en la pista trance escuchando a Japo, Thatha, Pedrao, Luciano, entre otros varios.


Muchos, como yo, aprovechamos de asistir a talleres de Yoga, de mandalas, charlas sobre el calentamiento global y la ecología externa e interna de los humanos y el planeta. Para los que se lo perdieron, asistan a los cursos y talleres, es una buena experiencia, creo que siempre hay que aprovechar de aprender, que alguien te diga “yo te enseño” es uno de los mayores regalos que te pueden hacer.


Montemapu ha sido un acercamiento a la cultura planetaria y electrónica, un avance en materia musical de los nuevos nombres de músicos que salen de Chile al mundo y un muy buen pretexto para irse de camping el fin de semana.
Es que nos gusta bailar.
Tanto que cuando nos cortaron la música, entraron las trutrucas y demás instrumentos mapuches para continuar con las percusiones rítmicas y nos tuvieron bailando un buen rato más.
Tengo entendido que es la segunda edición de este festival, y da para mucho más. Poco a poco se podrán implementar sistemas que nos ayuden a cuidar la ecología del entorno, y sobretodo, a educar a nuestra familia electrónica a que nos ayude a reciclar, a cuidar de los espacios por donde pasamos, a dejar detrás un buen recuerdo; para que así próximamente los encargados de los espacios donde estos eventos se realizan nos respeten y nos ayuden para que hagamos muchos, muchos montemapu.


Gracias a la organización, BPMs, a Jorge Lipian y a Capitán Cianuro, de Euphoria; por hacer posible este evento y por invitarme a quitar de encima el estrés santiaguino y disfrutar un muy buen fin de semana. Con lo cerca que es el lugar y lo guapo que estuvo, (muchos me hicieron el mismo comentario), dan MUCHAS ganas de que hubieran cosas así más seguido.
EN LA SECCION SIGUIENTE FOTOS DEL EVENTO…